El verano pasado, el amado esposo de Lizi, Amin, falleció repentinamente, dejándola sola. Un día de este verano, el jefe de la aldea, Abei, fue de visita. Al verla haciendo las tareas domésticas, su expresión cambió de repente. Detrás de Lizi, el espíritu de Amin, quien debería haber muerto, la poseía, penetrando sus nalgas...
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