Para ayudar a nuestra tutora, la Sra. Maihara, y a la tutora adjunta, la Sra. Rimi, me lesioné. ¡Terminé quedándome en su casa a descansar! Vivir bajo el mismo techo que una profesora tan encantadora... Pensé que si le ponía la mano encima, estaría perdida, pero entonces ella...
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