Mi esposa me está engañando, y lo que más odia es tener sexo con su esposo. Finjo no saber nada y le pido que tenga sexo conmigo. Aunque mi esposa, Nanami Matsumoto, se resiste mucho, somos marido y mujer y no puede negarse. Así que la dejo, con su actitud perversa, mirarme fijamente hasta que me excito muchísimo y la follo en silencio hasta correrme dentro de ella.
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