Para nuestro último festival cultural en el instituto, ¡decidimos hacer algo diferente! ¡Así que abrimos un "Salón de Belleza Masculino" simulado! Las chicas imitaban las técnicas que veían, haciendo tocamientos traviesos y estimulando los pezones, además de masajes ajustados que hacían que a los chicos les costara resistirse a tener erecciones. Claro, sus calzoncillos de papel no lo disimulaban. ¿Y luego vinieron los servicios extra? ¡Ocurrieron cosas inesperadas en el aula! Pensábamos que solo recibiríamos masajes, ¡pero el placer fue aún mayor! Si se ofrecieran servicios tan radicales, ¡sin duda habría largas filas!
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