De Moka, la amiga de la infancia con quien el protagonista masculino mantiene una profunda amistad, llega la increíble petición: "¡Quieres que sea tu compañera de práctica!". Con un condón en la mano, comienzan torpemente a practicar sexo. Lo que se suponía que sería solo una vez se convierte en algo extraordinario cuando Moka descubre el placer del sexo. Incapaz de alcanzar el orgasmo, eyacula diez veces seguidas. El sexo oral, la estimulación del clítoris y la penetración se sienten tan bien... Durante sus tres días lejos de sus padres, los dos amigos de la infancia, liberados de sus restricciones, se convierten en prisioneros del sexo sin protección.
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