Aunque lo odio, mi cuerpo no puede resistir... Yo, una nueva profesora que ha sido entrenada y provocada sin descanso hasta la mañana... El profesor que se suponía que estaría en la vista previa del viaje escolar giró la espalda. Furukawa fue en su lugar, casi obligado. Su compañero era el notorio decano de acoso sexual de la escuela. A Furukawa siempre le había disgustado este decano, tanto física como emocionalmente. Debido a que la ubicación del viaje se decidió el mismo día del viaje, no hubo cambio de habitación y no había otras habitaciones disponibles, por lo que tuvieron que compartir una habitación. Ser descubierta por el decano de estudiantes sobre mi relación con un compañero profesor, ser chantajeada por explotar mis debilidades y ser llevada al orgasmo por los movimientos sudorosos y como de pistón del decano acosador sexual que tanto me disgustaba, como una mujer que había sido llevada al orgasmo, esta fue la mayor humillación. El increíble pene del decano, que parecía continuar sin importar cuántas veces eyaculara, me puso locamente intoxicada; Ya no sabía qué hacer...
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