Llegó a una tranquila posada rural por trabajo. Allí conoció a una encantadora camarera de cálida sonrisa. Sin embargo, parecía algo sola. Una mañana, el posadero, de repente, le puso una condición: «Por favor, cásate con mi hija... ¡Quiero casarme con ella! Si el matrimonio es difícil, con gusto te daré tu esperma. ¿Puedes hacerla madre?». Esposa, familia y trabajo pasaron por su mente. Esta hija, criada en un campo conservador y sofocante, decidió confiar su futuro a su padre. Solo le quedaban siete días... En medio de diversos conflictos, la ilusión por una nueva vida también crecía en su corazón.
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