Me matriculé en una escuela de formación profesional para trabajar como fotógrafo, y siempre estudio mucho por las noches después de clase... Pero últimamente, oigo gemidos obscenos que vienen de la casa de al lado, ¡y me resulta imposible concentrarme en mis estudios! Un día, cuando fui a quejarme, mi guapísima vecina me pidió que la ayudara a grabar cómo tenían sexo...
Comentarios