En una zona secular y llena de lujuria, existe un gremio de conventos que usan máscaras misteriosas. Bajo estas máscaras, bestias lujuriosas, carentes de razón, acechan los penes de quienes buscan arrepentimiento. Lamen con fuerza los anos con sus lenguas lascivas, provocándoles erecciones, y luego los penetran repetidamente con sus voluptuosos cuerpos divinamente otorgados, volviéndolos completamente sumisos. Una vez que comienzan las oraciones, están destinadas a ser eyaculadas en el cielo. Estas monjas tetonas y enmascaradas son verdaderamente peligrosas. Reza. Eyacula.
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