En el trabajo, la hermosa oficinista "Hibiki" es objeto de constantes burlas por parte del hijo de su empresa. Lo ata a una silla y comienza a "entrenar" su pene erecto frotándolo contra sus tacones altos, que parecen armas. Con determinación, le obliga a bajarse los pantalones, provocándolo hasta que eyacula mientras juega con su pene. Mientras lo observa gemir de dolor, le practica sexo oral y luego le venda los ojos con la ropa interior que acaba de quitarse. Manipula con éxito a su hijo con su pene, obligándolo a obedecerlo por completo, penetrándolo en diversas posiciones y haciéndole eyacular sin condón varias veces. Esto destruye por completo la confianza de su hijo, quien comienza a esconderse en casa... Hibiki, convocada por la empresa, está profundamente decepcionada por la incompetencia de este padre e hijo, y decide asumir la presidencia. Como nueva presidenta, Hibiki comienza a entrenar a los empleados apáticos, manipulándolos con su pene hasta que todos la obedecen... Justo cuando su negocio comenzaba a estabilizarse, conoció a un empleado de limpieza que admiraba la empresa. Se enamoró perdidamente de él y lo invitó a tener sexo desintoxicante. Incluso frente al ascensor, le lamió el pene con diligencia, ¡claramente le tenía mucho cariño! Practicó sexo con el empleado en diversas posturas atrevidas, lo que le permitió olvidarse de las presiones del trabajo. Cuando aprobó la prueba, ¡decidió contratarlo a tiempo completo!
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