Un día, un hombre recibió una caja tan grande que cabía una persona. Dentro había una muñeca realista, con una textura tan delicada como la de una persona real. El hombre esperaba con ansias su llegada, lamiendo y acariciando la hermosa muñeca, jugando con ella a su antojo. Sin embargo, la muñeca permanecía indiferente a sus caricias. Pero un día, la muñeca comenzó a moverse, tranquilizando al hombre e invitándolo a tener relaciones sexuales. ¿Era un sueño o una realidad?
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