Para convencer a mi novia, que dudaba en tener sexo, me armé de valor para llevarla a un baño termal. Para colmo, trajo a su hermana menor... Pensé que fracasaría, pero su hermana resultó ser una zorra oculta, seduciéndome en cuanto llegamos al hotel. "¿Usar mis manos no me impedirá tener una aventura? No sé...". Aunque me sentía culpable, no pude resistir la diabólica tentación de su hermana. Me preocupaba que me descubriera su hermana mayor, mi novia, Nozomi. Ahora, la cara lasciva de su hermana y sus palabras sugerentes me excitaban muchísimo; su hermana se había acostado conmigo...
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