Tras descubrir la infidelidad de su marido durante un viaje de negocios, fue a un burdel para vengarse. ¡Pero la persona que conoció fue nada menos que Yano, el amigo de su hijo! Sabía que no era una relación que pudiera aceptar, pero como él la había llamado, no pudo negarse. Así que terminó teniendo sexo con él, prometiéndole mantenerlo en secreto... y él usó sus caderas y su intensa y sin precedentes caricias para llevarla al orgasmo innumerables veces...
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