Azusa, quien había empezado a vivir con su hija y su esposo, se encontró pasando cada vez más tiempo a solas con su yerno debido a sus apretadas agendas de trabajo. Una noche, mientras bebían juntos, Azusa fue agredida por su yerno. Después, él se quedaba mirando sus grandes y lascivos pechos todo el tiempo. Al principio, Azusa se resistía, pero poco a poco empezó a disfrutar de esta perversa excitación...
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