Karin, miembro del club de arte, que quería adquirir más experiencia en pintura, recibió la propuesta de trabajar como modelo de desnudos. Incapaz de negarse, aceptó. Obligada a adoptar poses humillantes, la situación empeoró... La obligaron a usar un bikini que amenazaba con exponer sus pechos, le marcaba las nalgas y posaba con aberturas de cangrejo, aberturas en forma de O y exhibiciones vaginales, ¡permitiendo a los miembros del club manosear libremente sus partes privadas! A pesar de sentirse avergonzada, las miradas y las palabras lascivas hicieron que su vagina se humedeciera cada vez más, ¡sus bragas quedaran completamente empapadas! Los miembros del club tampoco pudieron resistirse, ¡usando sus penes hinchados para penetrarla! Un espeso vello púbico creció en su lindo rostro, su vagina permaneció húmeda y se volvió tan sensible que experimentó incontinencia y orgasmos repetidos.
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