Nanako fue secuestrada simplemente por ser demasiado linda. Era una niña pura y aparentemente dócil. Esta Nanako-chan se sometería entonces al entrenamiento de Natsuki-san. Atada de pie, con la espalda recta, su ano fue jugueteado de inmediato y meticulosamente con los dedos. Entonces, mientras sus piernas se retorcían, un fluido asqueroso goteaba de la punta del pene, y ella gritó: "¡Me corro! ¡Me corro!". En un abrir y cerrar de ojos, llegó al clímax. Parecía que la puerta "masoquista" latente en su interior se había abierto. Después, Natsuki-san la sometió a diversas formas de entrenamiento: de pie sobre una pierna, con los brazos y piernas extendidos y en forma de M, manteniendo su pene permanentemente erecto, el cuerpo arqueado hacia atrás, los ojos en blanco, gritando: "¡Me corro! ¡Me corro! ¡¡¡Déjame llegar al clímax!!!". Finalmente, fue la propia Nanako quien suplicó por el clímax.
Comentarios