Como hombre mayor que visitaba a un tutor particular, me encontré con una mocosa tetona que me miró con desdén y desahogó su estrés. "Tío, por tu mal aliento, ponte mi ropa interior como máscara, jajaja". Despreciado por la mocosa y tratado como un lacayo, dijo: "Hoy voy a jugar con tu pene, tío profesor, jajaja". Al ser menospreciado y objeto de burlas por la precoz mocosa de copa G, ¡el hombre mayor tuvo una erección! Aun sabiendo que era una trampa total, no pudo resistir el encanto de la chica tetona.
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