"La belleza se desvanece en tres días", dice un viejo dicho, y es cierto. Hacer cosas eróticas comunes con una mujer de rostro bonito se siente bien, pero transformar deliberadamente ese rostro hermoso en una expresión fea, besarla y eyacular en su rostro, sin duda satisface el deseo de conquista. Esta obra presenta a la belleza madura [Kato Tsubaki], y además de medias y un gancho para la nariz, presenta continuamente otras imágenes humillantes como anillos y cinta nasal. ¡Este es el máximo ejemplo de perversión!
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