Una chica que se escapó de casa, por bondad, la dejé pasar la noche en mi casa, y luego empezó a pasar sus días como un rey, apoderándose de la habitación y relajándose con su cara... ¡Pero! ¡No te preocupes! Porque... ¡puedes frotar estos pechos súper grandes como quieras! Después de que mami llegue a casa. Mientras mami duerme. Mientras se cepilla los dientes. Antes de salir de casa. A veces, si la toco demasiado, se enoja, ¡pero sigue acariciándose los pechos como yo quiero! Aunque la mayoría de las veces lo ignoro porque es compatible con la sal... Pero un día, cuando la acaricié persistentemente, empezó a jadear... ¿Quizás debería follármela? ¡Aunque lo ponga entre sus pechos o le frote la vulva con mi pene, no dirá nada! ¡De esta manera, puedo masturbarme los pechos y los genitales como quiera...!
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