Aunque la mujer casada, Sumire Kurokawa, ya había llegado al clímax, el violador continuó embistiéndola hasta que alcanzó otro clímax. Habiendo crecido en una familia adinerada, fue violada tras cometer un error y ser descubierta con las manos en la masa. Pero el violador era tan lento y constante que ella llegaba al clímax antes de cada eyaculación...
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