Una esposa, deseosa de concebir y solicitando una donación de esperma, dijo: «Solo quiero tener un hijo». A pesar de su terquedad, le insertaron un pene largo en el cuello uterino, que penetró repetidamente y eyaculó dentro de ella hasta que se volvió masoquista, suplicando besos profundos y penetración profunda. —Tsubaki Goro DVAJ-710
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