Le preguntó a una azafata que regresaba de su vuelo: "¿Quieres un beso profundo con esta virgen?", ¡y de repente negoció! Incluso las azafatas, al principio tímidas y confundidas por la repentina sugerencia, se besaron apasionadamente, entrelazando sus lenguas... sus labios y genitales se empaparon, ¡lo que resultó en un verdadero orgasmo! ¡La azafata, ahora atractiva, incluso tuvo sexo con la virgen!
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