Ena, una oficinista seria. Siempre ha sido introvertida y lasciva, nunca ha tenido citas con hombres en la vida real, sino que pasa sus días en casa masturbándose mientras lee manga y ve anime. Un día, ya sea fantaseando con cosas eróticas, escuchando palabras eróticas o experimentando orgasmos intensos, no puede parar, y muy preocupada, Ena decide ir al hospital…
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