Desde que mi padre se fue, mi madre me ha azotado el pene cada vez que hago algo mal. Como siempre lo ha hecho, nunca me pareció extraño. En aquel entonces, mi madre era muy cariñosa; incluso me dejaba mamar de su pecho, y hasta empezó a segregar un fluido extraño que le hacía sentir muy bien. ¿Son unos padres tóxicos?
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