Habiendo empezado a vivir sola después de entrar a la universidad, cada vez que veía a mi vecina, "Zan", me incomodaba mirar sus voluptuosos vaqueros ajustados y sus bien formados glúteos. Un día, cuando me invitaron a su casa, estaba arrodillada buscando algo, y esos glúteos, más prominentes que nunca, estaban justo delante de mí. Finalmente, sin poder soportarlo más, le abrí los vaqueros y la penetré por detrás, embistiendo salvajemente hasta eyacular dentro de ella. Más tarde, Zuan, sintiendo el tan esperado pene, empezó a menear las caderas espontáneamente...
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