Tuve una feliz vida matrimonial con mi esposo, que era muy trabajador. Además, aprobó su traslado departamental sin problemas. Sin embargo, un día, debido a un error en el trabajo, mi esposo se metió en problemas y le pidió a mi jefe, el jefe de departamento Oki, que me ofreciera su cuerpo como pago... Para proteger a mi amado esposo, me preparé, pero cuando lo hice trabajar horas extras y lo dejé solo, me atacó, tragando semen espeso que fluía por mi garganta, llenándome de él continuamente desde la mañana hasta la noche...
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