Tropecé y me caí en la empresa, golpeándome la cabeza. En fin, ¡por fin estoy de vuelta en la oficina...! ¿Eh? ¿Vi algún número? Pero no sé qué son. En fin, ¡empieza mi celebración de recuperación! Vi el número sobre la cabeza de una empleada borracha, ¡y va subiendo! ¡Y se está poniendo un poco erótico! ¿Será? ¿Es un porcentaje de la probabilidad de sexo? Aunque tengo dudas, coqueteé un poco con la empleada borracha, ¡y el número se disparó! Ahora que estoy seguro, decidí usar el número como referencia para aproximarme sexualmente a otras mujeres además de a esta. El resultado es como jugar a un juego: ¡puedo abrazarlas! ¡Puedo abrazar a muchas! ¡Es prácticamente una apuesta segura! Agentes de seguros, vendedoras a domicilio... en resumen, mientras haya una mínima posibilidad de sexo, el resto depende de cómo lo gestiones, y la probabilidad se acerca al 100%, ¡súper fácil! ¡Pasé de ser virgen a ser rey del sexo de una sola vez!
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