Un salón de masajes para hombres donde hombres y mujeres pueden tener contacto fácilmente, sin importar las circunstancias. No solo está prohibido el orgasmo, sino que también parece estarlo el tacto, lo que facilita atraer clientes ocasionales. Es más uno a uno que con prostitutas. Imagina llevar un teléfono hipnótico a ese espacio más cómodo y clandestino... Disfruta de este trabajo lleno de deseos tan perversos.
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