Mientras luchaba y trabajaba duro, me encontré agobiado por una gran deuda debido al fracaso empresarial de mis padres. A pesar de mis incansables esfuerzos, no pude pagarla toda y tuve que pedirle dinero prestado a mi empresa. Un día, me llamaron a la oficina del presidente. El presidente, ofreciéndose a ayudarme a pagar la deuda, me exigió que firmara un contrato de amor con él...
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