Mi compañera de clase, una conocida "carnívora", vino a mi casa del colegio a leer cómics. Le pedí un favor, pero solo pudo ofrecerme sexo oral. Al ver sus bragas indefensas y expuestas, no pude resistirme y la empujé hacia abajo. De hecho, empezó a temblar... Parecía una zorra, pero en realidad era virgen...
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