Tras convertirse en oficinista, su jefa, Baiyong, lo regañaba a diario por su falta de capacidad laboral... ¡Empezó a vengarse de Baiyong usando un "juego de realidad virtual que puede influir en la psicología profunda de las personas reales y cambiar sus personalidades" para corregirla! Primero, la sometió al mismo acoso laboral, luego la obligó a usar ropa de corte alto, a posar en posturas lascivas y a masturbarse. Fue más allá, sometiéndola a masturbación, sexo oral e incluso penetración, durante las cuales el cuerpo de Baiyong gemía y tenía orgasmos lascivos.
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