Dos lesbianas, haciéndose pasar por masajistas, se infiltran en un salón de masajes exclusivo para mujeres y someten a chicas desprevenidas a un masaje sensual que las deja física y mentalmente agotadas. ¡Usan vibradores y consoladores para inducir la euforia hasta la locura! ¡También hay masajes con lengua y saliva, y sexo oral! Una escena particularmente notable es la de una mujer heterosexual siendo forzada a tener un orgasmo por otras mujeres.
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