«¡Siempre me miras con esa expresión de asco!». El profesor, un hombre de mediana edad muy impopular, empieza a acosar a Rima, una alumna brillante. Incapaz de resistirse a su encanto, la secuestra y la mantiene prisionera. Mientras Rima duerme, la viola sin protección y eyacula dentro de ella. Bajo la influencia de afrodisíacos y el «entrenamiento» obsesivo del hombre, Rima poco a poco deja de resistirse y empieza a desear los movimientos rítmicos de su pene, sumergida en el placer sexual que le produce.
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