Mis nuevas subordinadas y yo hicimos un viaje de negocios juntas, pero cometieron errores constantes que nos impidieron regresar a la empresa, obligándonos a alojarnos en un hotel con aguas termales. Para asegurarse de que no presentara una denuncia, ¡usaron sus cuerpos para seducirnos! Aunque hice todo lo posible por resistirme, siguieron tentándonos hasta que finalmente nos dejaron tocar sus pechos y entonces no pudieron resistirse y empezaron a tener sexo con nosotras.
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