Cuando visité la casa de una amiga, ver a las atractivas y tetonas madres con sus pechos y bragas al descubierto me puso la polla dura como una piedra. Claro, esas madres también tenían los ojos puestos en mi pene, y sin previo aviso, lo abrazaron con fuerza y me devolvieron el favor con las suyas, embistiendo salvajemente...
Comentarios