La camarera tetona Seimei sufre constante acoso sexual por parte de los clientes. Un día, ¡incluso la atacan, la encarcelan y la humillan en la tienda! El gerente y sus colegas, que la vendieron a los clientes por dinero, la siguen entrenando con un vibrador y la obligan a tener sexo oral hasta que queda satisfecha. ¡Un 4P la viola en grupo hasta que alcanza el éxtasis!
Comentarios