Vi a una chica guapa y sexy y entablé conversación con ella, solo para descubrir que era una anfitriona a la que solía apoyar. Debido a su actitud arrogante e insultante, la drogué con pastillas para dormir y la secuestró. A pesar de ser tan fuerte, no pudo resistir los efectos del afrodisíaco y eyaculó. Todo fue a parar a mi pene más odiado. Se lo merece. Día 1: Secuestro y sexo oral. Día 2: Adicción a las drogas y eyaculación femenina. Día 3: Implantación con un pene enorme. Día 4: La chica guapa sucumbe por completo al infierno del orgasmo.
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