Fui de viaje con mi tía tetona. Al subir al tren… pensé: «No pasa nada, soy solo una niña», y nos subimos al vagón solo para mujeres. Subieron las mujeres mayores, y yo estaba rodeada de muchísimos pechos. Sin poder resistirse, mi tía, al notar que mi pene había crecido, ¡me lo sacó a escondidas! Pero la erección no paraba… Mi tía hizo algo aún más lascivo, haciendo del viaje una auténtica delicia.
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