¿Un jefe capaz y una subordinada impulsiva? Por orden de la empresa, los envían de viaje de negocios a un pequeño pueblo rural. Esa noche, mientras toman un taxi, se enteran de que «el último tranvía ha dejado de circular». Sin otra opción, pasan la noche en un hotel recomendado. La subordinada, envalentonada por el alcohol, le confiesa sus sentimientos a su jefe, quien se siente secretamente atraído por ella. Conmovido por su pasión, el jefe finalmente la acepta.
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