START-362 Cuando llamé a una prostituta, conocí a una oficinista muy guarrilla del departamento de contabilidad que siempre se negaba a darme recibos, diciendo: "Por favor, no lo pongas en la comida ni en la bebida...". Pero me dejó comérmela cruda, y con el tiempo desarrollamos una relación en la que tenía sexo conmigo en casa o en el trabajo. Haru Shibasaki START-362
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