Queríamos relajarnos en unas aguas termales para nuestra luna de miel. Mi esposa sugirió que pasáramos un tiempo a solas, algo que hacía tiempo que no hacía, y acepté sin dudarlo. Es una mujer hermosa, y los hombres tienden a acercarse a ella si uno no tiene cuidado. Aunque no estaba ansioso, sí estaba un poco preocupado. Pero quizá por el cansancio del viaje, me dormí enseguida. Lo que no sabía era que a mi esposa la habían abordado y agredido sexualmente…
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