"Voy a salir tres horas para intentar experimentar lo que es estar casado con Rena..." Decirle estas palabras a mi subordinado, George, desató una locura en mi vida. Para que mi subordinado irresponsable e idiota en el trabajo al menos sintiera un poco de responsabilidad y felicidad como familia, intenté dejar que mi orgullosa esposa, Rena, estuviera a solas con ella... Pero nunca imaginé que lo que imaginaba —"beber juntos y felices mientras estoy fuera"— se convertiría en una situación tan desesperada...
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