Este recluso trataba terriblemente a su madre, obligándola a tener sexo con él todos los días. Un día, la amiga de su madre vino a su casa y, a escondidas, le puso somníferos en el té, drogándola y violándola hasta dejarla exhausta. Si no podía tener sexo con ella ese día, ¡lo hacía a la fuerza con su madre e incluso eyaculaba dentro de ella!
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