Yumi Shion vive con su madre, a quien considera su única familia. Recientemente, su madre enfermó y no puede trabajar, así que le pidió un préstamo a su casero. El casero, soltero y en silla de ruedas, le pidió a Yumi que la ayudara a cuidarla. Sin embargo, lo que Yumi no sabía era que, además de cuidar de su madre, también tendría que ayudar a su casero con sus necesidades sexuales...
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