A Kana Morisawa le dijeron que la estaban engañando para participar en un proyecto falso y la llevaron al estudio de cine. Fingiendo que le hacían una prueba de sensibilidad, le lamieron el ombligo y, en medio del caos de un ataque con juguetes, ¡le introdujeron un dedo en el ano! "¡¿Qué hiciste...?!" Morisawa comprendió la trama del director, visiblemente confundida y aterrorizada por el contenido de la filmación, tan completamente diferente del guion. Su anterior descuido con las plantas de los pies, y...
Comentarios