Mientras charlaba y bromeaba con la vendedora Fujinami, su jefa, Airi Hishima, apareció y lo reprendió... Sin embargo, cuando estaban solos en la oficina, ¡le lamía la oreja y le susurraba sermones! ¡Incluso lo penetraba y eyaculaba dentro! Ya fuera trabajando horas extras o en reuniones, le practicaba sexo oral en el pene, susurrando palabras lascivas mientras lo montaba a horcajadas...
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