Karen, a quien admiraba desde mi época de estudiante, se casó con un estudiante de último año de universidad. Tuve una vaga premonición, pero me quedé tan sorprendida que bebí demasiado. Preparé una comida y, en cuanto bebí la sopa de miso, perdí la cordura. ¡Él la atacó y tuvo sexo con ella dentro! Karen pareció comprender cómo me sentía y me aceptó, y tuvimos tres días de sexo inmoral en casa. Comimos, hicimos el amor, dormimos y volvimos a hacer el amor, sin interrupciones. Satisfacemos nuestros deseos como animales... *El contenido puede variar según el método de distribución.
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