Llevamos tres años casados, y aunque deberíamos estar en plena luna de miel, nuestra vida sexual está pasando por un momento difícil. Anhelo más sexo, pero mi esposo parece haber perdido el interés... Un día, trajo a una subordinada a casa. Mi esposo, que no aguanta el alcohol, se durmió enseguida. Siempre he sentido algo por esa subordinada, y presumí deliberadamente de mis pechos voluminosos...
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