Bai Feng, un profesor serio que acababa de comprometerse, fue atacado por su alumno Kui en el almacén de la escuela, lo que despertó en él un placer largamente latente. A partir de entonces, el miedo a ser "visto" comenzó a crecer en su corazón, junto con una extraña excitación. No se trataba de vergüenza ni de culpa, sino del despertar de un placer que había permanecido dormido durante mucho tiempo.
Comentarios