Al llegar al burdel, me recibió una chica con gafas y un toque artístico. Pensé en cambiar de pareja, pero tras el saludo, enseguida empezaron a juguetear, lo cual me pareció extraño. ¿Se habría invertido la situación? Ella usó sus excepcionales habilidades para atenderme, comportándose como una ninfómana...
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